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martes, 8 de octubre de 2013

¿El Imperio se volvió Gramsciano?

Por: Javier Biardeau R.

"El término hegemonía deriva del griego eghestai, que significa 'conducir', 'ser guía', 'ser líder'; o también del verbo eghemoneuo, que significa 'ser guía', 'preceder', 'conducir', y del cual deriva 'estar en el frente', 'comandar', 'ser el señor'. Por hegemonía, el antiguo griego entendía la dirección suprema del ejército. Tratase, por tanto, de un término militar. Hegemónico era el jefe militar, el guía y también el comandante del ejército. En la época de las guerras de Peloponeso, se hablaba de ciudad hegemónica para indicar la ciudad que dirigía la alianza de las ciudades griegas en lucha entre sí". (Gruppi: Gruppi, L (1978) Il concetto di egemonia in Gramsci. Roma. Editori Riuniti. [O conceito de hegemonia em Gramsci. Traduçâo de Carlos Nelson Coutinho. Rio de Janeiro, pag.1)

Las palabras no son neutras. Gramsci realizó una trasmutación de la hegemonía política como supremacía, y la recolocó en la problemática de las alianzas sociales y políticas, en la articulación ético-cultural de una voluntad colectiva nacional-popular a partir de la construcción de un liderazgo no solo político, sino ético cultural, de un nuevo bloque histórico. Sin embargo, en Venezuela, el uso del termino hegemonía significa para diversas capas, sectores y clases supremacía política. En los casos más burdos, se trata de la imposición, del uso de medios de fuerza. En los casos más sofisticados de la supremacía política, uso de estrategias de presiones directas o indirectas, de coacciones veladas o encubiertas, de manipulación, fraude y engaño. Sin embargo, hegemonía no es simple persuasión coactiva. Hay diferencias con el uso que le daba la socialdemocracia rusa en el proceso revolucionario. No solo hay coacción en los procesos de dominación/subordinación, también hay construcción de consenso. Pero en Venezuela, Gramsci fue solo una seña tardía de algunos núcleos intelectuales y políticos, sobre todo del emergente Movimiento al Socialismo (1971) desde la recepción de su obra desde finales de los 60 hasta principios del los 70. Pero aún así, el uso político, los sentidos y significaciones dominantes del término fueron fijados por la “subcultura de la adequidad”. Son historia conocida los pactos y compromisos de Betancourt para facilitar la penetración de la dominación norteamericana sobre Venezuela. Rómulo Betancourt fue un gran lector del marxismo, sobre todo un gran conocedor del leninismo. Manejaba la máxima de Sun Tzu referida en el capitulo sobre la “estrategia ofensiva”: “Por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.” Rómulo se dedicó a aprender todo lo que pudo del marxismo, simuló ser “marxista de tierra caliente” (calificativo que le dio Mariano Picón Salas); en algunas ocasiones, como sofisticado actor de la historia, realizó acciones que lo acercaban al “marxismo heterodoxo”. Esto confundió a más de uno, que todavía anda “resentido” por la victoria de Betancourt sobre la izquierda histórica venezolana. Pero no es desde el “resentimiento” que se superará la actitud de derrota que todavía habita en las mentalidades de la vieja izquierda. Betancourt tuvo la habilidad de derrotar a una izquierda doctrinaria, que anticipaba mecánicamente sus maniobras y estrategias Hay que aprender definitivamente de Sun Tzu.

Muchos olvidan que lo más importante de esta máxima se desprende de la lectura de la totalidad del capítulo y de la obra de Sun Tzu, sobre todo cuando dice: “Someter al enemigo sin luchar es la suprema excelencia. De este modo, lo que es de máxima importancia en la guerra es atacar la estrategia del enemigo. Lo segundo mejor es romper sus alianzas mediante la diplomacia. En tercer lugar viene atacar a su ejército. Y la peor de todas las estrategias es atacar ciudades”. Difícil de comprender y utilizar el arte de la estrategia de desarmar la estrategia del enemigo. Cuando Sun Tzu dice “vencer sin luchar” no implica pasividad alguna, simplemente se trata de no llegar a inútiles “derramamientos de sangre”. Desmantelar, desmontar, desarmar por tanto la iniciativa estratégica del enemigo, a través del máximo conocimiento de su estrategia; allí comienza también el juego entre hegemonía y contra-hegemonía, allí comienza el pensamiento estratégico, un saber de interdependencias tácticas, de reciprocidades, de encuentros, aproximaciones directas e indirectas, ofensivas y defensivas, un juegos complejo de condiciones, causas, accione, azares e incertidumbres. Y el pensamiento estratégico del Imperio ha identificado como enemigo a Gramsci. Como buenos estrategas, han re-utilizado los instrumentos teóricos elaborados por Gramsci para su propio beneficio e intereses estratégicos.

Recuperemos la memoria, y leamos el documento conocido como Santa Fe II. Una estrategia para América Latina en la década de 1990, elaborado por llamado Comité de Santa Fe (Sr. L.Francis Bouchey, Dr. Roger Fontaine, Dr. David C. Jordan, y el Tte. Gral. Gordon Summer, hijo). Este documento planteó identificar y neutralizer la llamada “ofensiva cultural marxista”:

“El importante e innovador teórico marxista que reconoció la relación de los valores que la gente observa en la creación del régimen estatista fue Antonio Gramsci (1881-1937). Gramsci afirmaba que la cultura o el conjunto de valores de la sociedad mantienen primacía sobre la economía. Según Gramsci, los trabajadores no conquistarían el régimen democrático, pero los intelectuales sí. Para Gramsci, la mayoría de los hombres tiene los valores comunes de su sociedad, pero no están conscientes de por qué sostienen sus puntos de vista o de cómo los adquirieron en primera instancia. Del este análisis se desprendía que era posible controlar o dar forma al régimen a través del proceso democrático si los marxistas podían crear los valores comunes dominantes de la nación. Los métodos marxistas y los intelectuales marxistas podían lograrlo mediante la dominación de la cultura de la nación, un proceso que requería una fuerte influencia en su religión, escuelas, medios de difusión masiva y universidades. Para los teóricos marxistas, el método más prometedor para crear un régimen estatista en un ambiente democrático era a través de la conquista de la cultura de la nación. Conforme a este patrón, los movimientos marxistas en América Latina han sido encabezados por intelectuales y estudiantes y no por trabajadores Es en este contexto que debe entenderse la Teología de la Liberación: es una doctrina política disfrazada de creencia religiosa con un significado anti-libre-empresa y anti-papal, para debilitar la independencia de la sociedad del control estatista. Es un retroceso al galicanismo del Siglo XVII donde los reyes que gobernaban según los derechos divinos, trataban de subordinar a la Iglesia tradicionalmente independiente. Así vemos la innovación de la doctrina marxista vinculada a un viejo fenómeno religioso y cultural. El ataque no abarca solamente uno o dos componentes de la cultura. Es efectivo en un amplio frente que trata de redefinir toda la cultura en una nueva terminología, de manera que, de la misma forma que el catolicismo es redefinido por los teólogos de la liberación, se transforma el arte, los libros son reinterpretados y los curriculums son reacondicionados. El impulso de la penetración cultural en América Latina es seguido por diferentes teóricos educacionales marxistas en escuelas y universidades. El control del Estado sobre la educación está aumentando a través de los libros de texto y manuales y las burocracias educacionales exigen más. Un ejemplo típico fue expresado verbalmente en el gobierno de Lázaro Cárdenas en México, en la década de 1930. González Vázquez Vela, ministro de educación del gobierno de Cárdenas afirmó que el "materialismo dialéctico era la base filosófica de la educación mexicana". El predominio de la izquierda en gran parte de los medios de difusión en toda América Latina, también debe entenderse en este contexto. Ningunas elecciones democráticas pueden modificar la continua inclinación hacia el régimen estatista, si la "industria de elevación de la conciencia" está en manos de intelectuales estatistas. Los medios de difusión, las iglesias y las escuelas continuarán desviando las formas democráticas hacia el estatismo si EEUU y los nuevos gobiernos democráticos no reconocen esto como una lucha del régimen. La cultura social y el régimen deben estar concebidos para proteger una sociedad democrática.”

Una retórica imbuida por el establishment neoliberal/neoconservador norteamericano, que inicio vastas estrategias de “guerra fría cultural”. Las medidas mas extremas implicaban “neutralizar de la influencia de intelectuales de izquierda” a los aparatos educativos, religiosos, culturales y comunicacionales de la “sociedad civil democrática”. Una suerte de “higiene ideológica”, muy similar a la campaña de “purificación ideológica” Pinochetista. Sus medidas implicaron “aumentar el presupuesto de la USIA (Agencia de Información de Estados Unidos) y fortalecer la Oficina de Diplomacia Pública. De allí surgieron las tesis para crear la NED y otros organismos similares:

“Estados Unidos tiene que mantener y desarrollar programas que cultiven los valores democráticos dentro del gobierno permanente. En este sentido, el programa IMET es de extraordinario valor en cuanto a dar forma al régimen democrático, haciendo que los militares norteamericanos compartan sus conocimientos sobre la democracia. El impacto de este programa, por tanto, no puede verse exclusivamente en términos de sus beneficios militares, sino también en cuanto a su contribución a los esfuerzos por la democratización.”

También propusieron:

“El desarrollo de una política cultural es decisivo para el apoyo de EEUU a la gestión latinoamericana encaminada a mejorar la cultura democrática. El esfuerzo gramsciano por socavar y destruir la tradición democrática mediante la subversión o corrupción de las instituciones que contienen o mantienen esa tradición debe ser combatido. El aumento del presupuesto de la USIA con este problema particular en mente, debe tener la prioridad número uno. La USÍA es nuestra agencia para llevar a cabo la guerra cultural.”

De nuevo es conveniente regresar a Sun Tzu: desarticular la iniciativa estratégica del enemigo. ¿Guerra fría cultural? Es ante este fenómeno que la pluralidad socialista democrática para el siglo XXI se enfrenta, ya que al parecer solo el pensamiento político del imperio es portador del canon democrático. Todo se reduce a lo siguiente: “No hay más modelo de democracia que la democracia de los EE.UU”. Obviamente, quienes se acerquen al modelo norteamericano serán “democráticos”, quienes se alejen “estatistas” y enemigos” de los EE.UU. El pensamiento neoconservador/neoliberal se pretende proyectar hacia todo el globo como el pensamiento único sobre la democracia. Suponer que hay que abandonar la democracia, que ésta es burguesa, liberal y capitalista, es entregarse justamente a la estrategia del Imperio. Así mismo, copiar el guión Gramsciano, sin crear estrategias innovadoras, flexibles, que anticipen el escenario donde se mueve el Imperio, es cederle la iniciativa estratégica. La conclusión es que no hay que volverse dogmáticamente Gramscianos, hay que leer críticamente a Gramsci. El núcleo del mensaje es que cualquier pensamiento crítico socialista debe ser un pensamiento estratégico, no un pensamiento doctrinario.

Por otra parte, insiste en esta línea el documento de Santa Fe IV. El futuro de las Américas para el Nuevo Milenio: temas para el nuevo milenio (2000). Lewis Arthur Tambs. Diplomático. Historiador. Profesor en Arizona State University. Nacido en San Diego, Estados Unidos, en julio de 1927. Ph. D. En San Francisco, Standart Brands (1953-1954). Profesor en Caracas – Maracaibo, Venezuela (1954-1957). Director del Centro de Estudios Latinoamericanos (1972-1976). Embajador en Costa Rica (1985-1987). Autor de Europa del Este y Economía Soviética (1975). Política Interamericana de los ´80, publicado en Police Counsel, spring 1997, Estados Unidos. Como colaboradores aparecen Rachel Ehrenfeld, David Foster, Sol Sanders, Gordon Summer Jr., Lewis Tambs. En este documento Santa Fe IV se plantea:

“Al mismo tiempo, los comunistas e izquierdistas de Estados Unidos están en pleno avance. Siguen la agenda establecida hace muchas décadas por Antonio Gramsci (1891-1937) y otros para traer el comunismo a este hemisferio a través de los muchos canales: la religión (la teología de la liberación), la prensa, las instituciones educativas en su relación con la cultura (el comunismo está vivito y coleando en las universidades del hemisferio) y el sistema judicial. (…)En este momento de la historia, Estados Unidos se encuentra en los primeros estadios de un desafío mayor a nuestro sistema político, concretado en la penetración de nuestro hemisferio. No está usando necesariamente medios militares tradicionales. Por el contrario, están comprometidos en esfuerzos no convencionales, que son difíciles de enfrentar para nuestro país, sobre todo cuando se entra en la zona de los derechos humanos, que ha sido el bastión de los intentos de la izquierda para abortar todos los esfuerzos tendientes a proteger la libertad del individuo en esta parte del mundo.”


Al convertir a la cultura como ámbito de guerra, se comenzaban a prefigurar las llamadas doctrinas de la IV generación. Ya se han actualizado los paradigmas de Gramsci sobre la hegemonía ético-cultural. Existe una vasta escuela de persuasión, comunicación política y manipulación de imaginarios por parte del Imperio. Luchar en el terreno de valores, creencias e ideales que configuran y sostienen el sistema mayoritario es parte de la batalla mediática de todos los días. Perseguir la organización de un modo de conformismo ideológico en el pensamiento y acción es lo que comúnmente la oposición venezolana denuncia como “ideologización”, una verdadera impostura que encubre su propia proyección y posición ideológica. “A la Guerra Cultural de la CIA y de los tanques pensantes de Santa Fe hemos llegado”, podría decir Don Quijote, a Sancho…y ladran los perros.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Los raspa ollas de aquí y de allá: [...] "¡que muera la corrupción!"

Javier Biardeau R.

No cuesta mucho hilar los acontecimientos que se desataron en diferentes ámbitos tras la fatal recaída del Presidente Chávez (luego de entregarse en cuerpo y alma a la campaña electoral que lo llevo a la victoria del 7 de octubre del año 2012). Apareció un prototipo-humano que le importa poco el “país” y que prefiere optar por la ambición desmedida ante las circunstancias sobrevenidas: el raspa olla.

Las informaciones privilegiadas de aquellos sectores que han conformado históricamente un multifacético segmento de acumuladores delictivos de Capital (Federico Brito Figueroa dixit), los colocaron en una objetiva posición de ventaja dada la “asimetría de información” para lanzarse a una nueva aventura de rapiña, saqueo y piratería sobre el dinero-renta petrolera que merece ser utilizado para crear prosperidad y bienestar para todo el pueblo venezolano. Pero engordaron los bolsillos particulares.

Al parecer, estamos en un caso bastante patético de acumulación por desposesión (David Harvey dixit); es decir, utilizar todos los métodos de saqueo propios de la acumulación originaria de Capital (Marx dixit), para mantener, reproducir y oxigenar la racionalidad histórica inmanente del sistema capitalista y de sus actores de reparto: “dueños del circo, capataces y payasos”.

Porque en esta novela hay protagonistas y actores de reparto, y la famosa individualización de responsabilidades que se utiliza en la lógica jurídica se enfrenta a una cadena de complicidades en el sistema nacional de la corrupción institucionalizada.

No es la primera vez en nuestra historia que se utiliza como punto de arranque la captura y apropiación del ingreso fiscal petrolero de todos los venezolanos y venezolanas para engordar los bolsillos de la burguesía parasitaria: llámese “amarilla” o “roja-rojita”. Este es el sacrosanto misterio que motiva no publicar la lista del SITME del año 2012.

Se trata de un capítulo más de la telenovela del Viernes Negro y de RECADI, donde la devaluación, la inflación y la fuga de capitales, se atan para enriquecer a pocos y empobrecer a muchos. El problema es que esos pocos han creado un sistema de complicidades donde se mojan los intereses políticos de aquí y de allá: “Elemental, mi querido Watson.”

Y el pronóstico es negativo: no caerán peces gordos ni dueños del circo, sino tontos útiles y víctimas propiciatorias para calmar a las tribunas. Habrá muchos potes de humo. Es decir, payasos y más payasos. Nada de dueños de circo. Pues el circo financia la política. Los negocios controlan la política, Como decía Marx, en el capitalismo: “(…) el gobierno del estado no es más que la junta que administra los negocios comunes de la clase burguesa”. ¿Cuáles son los negocios comunes de la clase dominante? Un solo lema: ¡Acumulado, acumulad…como sea acumulad! Y en el contexto del rentismo-extractivista (exportación de materias primas), la acumulación por desposesión toma amplio relieve.

En el contexto de la crisis capitalista mundial, la acumulación por desposesión tiene por objetivo mantener el sistema actual, repercutiendo en los sectores empobrecidos la crisis de sobreacumulación del capital. Es decir, hacer más pobres a los pobres y más ricos a los ricos. Existen al menos cuatro prácticas que caracterizan la acumulación por desposesión, principalmente: la privatización, la financiarización, la gestión y manipulación de las crisis y redistribuciones estatales de la renta hacia la “oligarquía del dinero”.

Ya la crisis bancaria del año 2009 anunciaba los perfiles del charco político-financiero, dando cuenta del peligroso maridaje entre el Capitalismo de Estado y las fracciones del capital comercial-financiero. A la burguesía parasitaria le conviene obviamente el uso demagógico (el mareo ideológico) de la palabra “socialismo”, solo para obtener riquezas, prebendas y privilegios.

Si el “socialismo” es simplemente un recurso retórico para “marear rebaños electorales”, entonces la revolución bolivariana está atrapada en tres campos minados: a) el campo minado del Capitalismo de Estado, por una parte, una matriz desarrollista-populista de carácter neo-adeco; b) el campo minado de los doctrinarios del socialismo burocrático, cuya matriz es una extraña mezcolanza entre el estalinismo más ramplón, y el seguidismo ideológico-político a las nostalgias heroicas la revolución cubana; c) la tercera matriz es más profunda, es el mantenimiento del saqueo, pillaje y robo del ingreso fiscal petrolero para engordar los bolsillos de las personificaciones concretas del Capital, de aquellos sectores que apelan a aquel personaje del cómico “Joselo” cuando volteaba el cuadro del circunstancial “jefe de estado y partido de turno”, pues podía ser adeco o copeyano (¡qué más da!) si lo importante era mantener el “negociado”: acumulad, acumulad…como sea acumulad…

En otro contexto (URSS), la conversión del Partido-Estado soviético en Capitalismo de mafias (de camarillas políticas a mafias económicas), cuyo origen fue el traspaso del control de los activos estatales desde los miembros de la alta burocracia del estado soviético, altos funcionarios del partido, altos cuadros del estamento militar, policial, junto a sus servicios de inteligencia a los nuevos capitanes de la privatización, la financiarización, la gestión de las crisis y la redistribuciones de la renta hacia una nueva fracción de la “oligarquía del dinero”. ¿Y dónde están los anteriores camaradas miembros del extinto PCUS? En la “nueva clase capitalista rusa”.

Por tanto, es tan peligrosa para la revolución la existencia de la “burguesía amarilla” como la existencia de la llamada “boli-burguesía” (http://www.aporrea.org/ideologia/a43649.html), obviamente si se trata de una “revolución”. Porque un gobierno neo-populista puede ser funcional a los intereses de los nuevos grupos económicos de poder y sus gestores o padrinos políticos. De manera que la condición de posibilidad de este tipo de corrupción es la corrupción ético-política (Dussel dixit).

Sería profundamente ruinoso para la revolución bolivariana, que todo este debate sobre “la corrupción” se rodee de un clima de impunidad ante casos concretos de malversación o corrupción de cuello “amarillo” o “rojo-rojito”, generando ambientes de complicidad, pues lo que está en juego es la propia fibra ético-cultural, moral, del proceso iniciado como una corriente de lucha contra la corrupción desde sus orígenes aquel 4 de febrero de 1992. Y está siendo ruinoso. Los “raspa ollas” montan también sus tinglados para las elecciones de alcaldías: nuevo circo político-electoral si no se ataca a fondo la corrupción.

Decíamos en otros artículos que era conveniente referirse a los trabajos de Domingo Alberto Rangel (DAR) quién señalaba (en artículos en el año 2006 como Correo del Caroní y El Carabobeño): “En la Europa clásica, la burguesía creaba al Estado, aquí en Venezuela el Estado crea a la burguesía. Desde 1900 hasta el día de hoy, cada fracción burguesa surgida en los horizontes sociales de nuestro país ha sido obra del Estado”.

Domingo Alberto Rangel planteaba que bajo un Estado opulento, corrompido y caprichoso, podía convertirse en doce horas que necesita la luz de los cielos para alternar con las sombras, a un "peladito cantinflesco" en un “personaje aristocrático”. Desde hace cien años los sucesivos cabecillas de nuestra oligarquía han sido producidos por una incubadora milagrosa: la Tesorería Nacional. Es decir, son creación tipo Frankestein del presupuesto nacional.

Decía DAR el 20 de abril de 2006 (Correo del Caroní)). “La oligarquía bolivariana es el más reciente brote de la vieja plantación burocrática venezolana”. De manera que a la oligarquía histórica, se le agregan nuevos grupos privilegiados. Para DAR, “La celeridad en la creación de esa oligarquía se explica por la coincidencia de tres factores en el régimen bolivariano. El primero, la abundancia fiscal que comenzó en 1999, cuando Chávez encontró el petróleo en nueve dólares el barril y de inmediato vino la racha alcista que luego lo colocaría en sesenta y dos dólares y que, aunque atenuada, aún dura. Es cierto que los cincuenta dólares de hoy, reducidos a monedas de igual paridad, resultan muy inferiores a los de 1980, pero es evidente o innegable que a Chávez le ha correspondido una mejor experiencia de precios petroleros que a Caldera o al segundo período de Pérez. De todas maneras, la economía petrolera ha vivido un lapso de prosperidad que se traduce en abundancia fiscal. El segundo factor que ha propiciado el enriquecimiento acelerado de algunos cabecillas del oficialismo, es el descaro de clase. Entiendo por descaro de clase aquella ligereza moral, aquella desenvoltura rapaz que caracteriza a los plebeyos cuando de súbito cambia su suerte en la vida. En el fondo de todo plebeyo hay un trepador, o mejor, todo plebeyo es un trepador. El oficialismo se ha formado de plebeyos que en el sistema político o en los cuerpos militares veían con codicia, pero con frustración, el festín que saciaban adecos y copeyanos. (…) El tercer factor es la tolerancia, casi alcahuetería, diríamos, con que Venezuela siempre toleró y hasta aplaudió a los ladrones de su Tesoro Nacional. ¿Acaso no fue popular Páez que pasó de peón de sabana a latifundista por la hazaña de su lanza? ¿Y Guzmán, Crespo y Panchito Alcántara, no gozaron las mieles del prestigio popular? Un caudillo que robe siendo plebeyo y que siga conservando su cultura de plebeyo es algo que embelesa a los venezolanos.”

En el tono de DAR se transpiraba cierta fatalidad cultural: “Un caudillo que robe siendo plebeyo y que siga conservando su cultura de plebeyo es algo que embelesa a los venezolanos”. Viniendo de un ex ADECO era comprensible que nos recordara como la subcultura de la adequidad había construido la figura del “corrupto igualitario”: roba, pero deja robar. ¡Ay compadre, no me des, ponme donde haiga! El asunto es que la “corrupción igualitaria” es la base de sustentación de la pirámide de “corrupción de cuello blanco”, construyendo lealtades y complicidades: ¿Quién manda aquí? ¿Quién es el chivo que más mea? Como diría Briceño Guerrero en la corrupción se entremezclan los discursos salvajes, mantuanos y de la Europa segunda. Rencores inveterados, jerarquías señoriales, compadrazgos, padrinazgos y todo para acumular, acumular, acumular…

No se trata de levantar un discurso moralista sobre la corrupción, pues como diría Maquiavelo tiene usos no tan santos y eficaces para alcanzar, mantener y aumentar el poder. Pero la corrupción del poder puede atentar contra el propio poder. It is the cuestion. Por eso, los poderosos se lanzan a atacar a la corrupción, buscando un saldo político de legitimidad. Algunos como bandera, otros para capturar algunos payasos, pero ¿Se quiere desmontar el circo? ¿Se quiere atacar de raíz la corrupción? Lo dudo. En el capitalismo realmente existente y en el socialismo burocrático la corrupción siguió campeando porque la raíz está en la máxima: acumulad, acumulad, como sea, acumulad. Y mientras sea acumulad, y existan poderosos incentivos institucionales para hacerlo con medios poco honestos, se mantendrá el sistema nacional de corrupción. No es casual que DAR escribiera un texto bajo el título: ¡Aquí quien manda es el hampa! El hamponato de los raspa ollas es parte del país podrido. Rafael Pocaterra hubiese encontrado mejores personajes en la picaresca contemporánea para escribir un nueva versión de “Memorias de un Venezolano en una época de decadencia”. ¿Huele a decadencia? Digamos que es un elemento del cuadro de contradicciones. NO todo está perdido, se anuncian tempestades…

De manera que al leer el artículo de Luis Brito García llamado “cajas negras” (http://www.aporrea.org/actualidad/a168600.html) uno queda con el sinsabor de si se trata de mezclar un mazo de cartas para que no exista ni orden ni concierto (¿Cuarta república o Quinta república?) o a apuntar directamente a la raíz del problema (continuidad de la cuarta en la quinta república). Obviamente es mi confusión:

“Remedo de las Manos Muertas son las Cajas Negras, en las cuales todo entra y nada sale, o viceversa. Como decía Bolívar, el crimen trabaja en la sombra. Para ir entrando en materia, recordemos que en 1973 subieron los precios del petróleo, el ingreso público aumentó cuatro veces, y en lugar de registrarlo en el Presupuesto, Carlos Andrés Pérez decidió ocultarlo en un Fondo de Inversiones, de donde se esfumó sin que nadie supiera cómo. Paralelamente, todos los funcionarios e instituciones se dedicaron a incrementar otra Caja Negra, la Deuda Pública cuyo monto nadie conocía, hasta que los acreedores aumentaron unilateralmente los intereses, y desde entonces vivimos contrayendo Deuda Pública para pagar la Deuda Pública. Las estrellas que van a morir revientan en una Nova; las Cajas Negras se despiden con una Explosión Social.”

Primera alerta: circulo vicioso del endeudamiento, medidas de ajuste neoliberal y estallido social. ¿País rico o país pobre? ¿País pobre o pobre país? Lamento del discurso salvaje o necesidad de utopías revolucionarias para voltear el desorden existente, un nuevo pachakuti, en medio de las huestes caribes. ¿Quién sabe?

“Recordemos la PDVSA de la Cuarta República, cuyo director Luis Giusti declaró que la empresa que manejaba la principal riqueza de la República, no rendía cuentas porque “no había interés” en saber lo que pasaba adentro. Sí que lo había, y el intento de saberlo costó un golpe de Estado, un cierre patronal y un sabotaje petrolero que reportaron para Venezuela pérdidas de más de 15.000 millones de dólares. Mientras más se tarda en abrir una Caja Negra, más cuesta.”

Segunda alerta: ¿Seguirán siendo las cuentas de la PDVSA en la Quinta República ahora “bolivariana, antiimperialista, socialista y chavista” unas cuentas in-auditables para la contraloría social? Pues sí: “mientras más se tarda en abrir una caja negra, más cuesta.”

“Lo primero que la Estrella Negra deja de emitir es luz; lo primero que deja de presentar la Caja Negra son cuentas. Hacia 2006 el ministro del Trabajo me confió que no había una sola cooperativa que se pudiera considerar exitosa o modélica. Conocí muchos ejemplos. Entregado el dinero por el gobierno, el sabio administrador encontraba forma de invertirlo en camionetones o en ruinosos contratos que transferían todo a parientes o amigos. El efectivo siguió desvaneciéndose sin controles ni sanciones ni resultados. Igual mecanismo facilitó la desaparición en importaciones ficticias de más de 20.000 millones de dólares otorgados por el Sistema de Transacciones en Moneda Extranjera (SITME). La conducta que es recompensada tiende a repetirse.”

¿Dijo usted 20.000 millones de dólares del SITME? ¿Uno se pregunta si existe una verdadera indignación nacional ante semejante cifra? Pues no, el proceso de des-sensibilización progresiva propio del olvido selectivo ha generado la naturalización de eso que es sencillamente “indiferente”: ¡Me sabe a casabe! Los indignados son de España, aquí hay dignificados indiferentes.

El Presidente Maduro tiene toda la razón cuando advierte “La corrupción se va a tragar a la patria si no se le hace frente”. Los opinadores de oposición le replican: ¡Tarde piaste, pajarito! ¿Te habló el pajarito?

De manera que si “Todo corrupto es antichavista, es capitalista así se ponga una boina roja”, entonces la tarea es en extremo delicada y complicada, pues una cosa es un tumor encapsulado y otra una metástasis en todo el cuerpo social. ¿Quién tiene el verdadero diagnóstico para aplicar el mejor tratamiento? Se buscan expertos con alta eficacia en la cura, nada de yerbateros de poca credibilidad entre sanaciones comprobables. ¿O sí? ¿Aspiramos a un Milagro?

El Ministro Giordani públicamente reprochó el mal uso del Sitme por parte de empresarios. Eso apareció en los titulares de la prensa escrita, y reaparece en algunos recuadros cada vez más chiquitos de la prensa. Y desapareció luego por arte de magia. Fue tragado por un agujero negro que se llama el uso político del olvido selectivo. Cada 30 años nos lavan la memoria: ¡Aquí no ha pasado nada, es hora de inventar la rueda y el agua tibia! Socialismo sin memoria, capitalismo sin memoria, fascismo sin memoria, la rueca gira y gira, la molienda de carne humana devora las posibilidades.

El ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, señaló en aquel momento que el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), "fue una cobija para los banqueros venezolanos, y por esa razón fue eliminado". Las declaraciones fueron realizadas en el contexto de la presentación de su libro “Memorias de lo cotidiano” en Filven 2013, que se celebró en el Teatro Teresa Carreño.

Mi abuela decía que uno se arropa hasta donde llega la cobija, pero la cobija de los banqueros aún no sabemos que dimensiones tenía…o tiene.

También Giordani reprochó la creación de un sistema alternativo de divisas, al comentar que "ahora piensan en un sistema alternativo a ver si se siguen llevando los reales". Esta frase no debe olvidarse selectivamente: “Se siguen llevando los reales”, pues con el Sitme la fuga de capitales engordo las cuentas de algunos raspa olla en el exterior: "(…) se fueron del país más de 5 mil millones de dólares".

Eduardo Galeano nos ayuda a mantener esa nostalgia por lo que se llevaron, a ese “saqueo de los banqueros” no le sigue ninguna orden de “disparen a matar” como aquel 27 de febrero de 1989, más bien hasta indultos bajo cuerdas salen, entretelones, pillerías jurídicas. ¿Cómo puede hablarse de revolución si todavía la oposición canta a Yordano “Por estas calles”? Ciertamente, son manipulaciones del imperio, pero el síntoma es la manifestación de una enfermedad. El Imperio manipula síntomas, ¿Quién cura las enfermedades?