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domingo, 6 de octubre de 2013

Cartografía de la crisis económica mundial

El fenómeno de la globalización económica ha conseguido que todos los elementos racionales de la economía estén interrelacionados entre sí debido a la consolidación de los oligopolios, la convergencia tecnológica y los acuerdos tácitos corporativos, por lo que la irrupción de la crisis económica en la aldea global ha provocado la aparición de nuevos retos para gobiernos e instituciones sumidas en el desconcierto y en la incredulidad, retornando lenta pero inexorablemente a escenarios económicos desconocidos desde la II Guerra Mundial.
 
Ocaso de la economía global: Para llegar a dicha crisis global y vinculante, (cuyos primeros bocetos ya están perfilados y que terminará de dibujarse en el próximo quinquenio), han contribuido los siguientes elementos:
 
La sustitución de la doctrina económica de Equilibrio presupuestario de los Estados por la del déficit endémico, (práctica que por mimetismo, adoptarán las economías domésticas y las empresas y organismos públicos y privados), ha contribuido a la desaparición de la cultura del ahorro, endeudamiento crónico y excesiva dependencia de la Financiación Exterior. .
 
Asimismo, la política suicida en la concesión de créditos e hipotecas de alto riesgo de las principales entidades bancarias mundiales que inmersos en la vorágine expansiva de la economía mundial del último decenio y en aras de optimizar su cuenta de resultados, habrían actuado obviando las más elementales normas de prudencia crediticia, convirtiéndose en meros brokers especulativos y descuidando las dotaciones a los Fondos de Provisión e Insolvencia. Ello, unido a la falta de supervisión por parte de las autoridades monetarias de los índices de solvencia de las entidades bancarias, originó la crisis de las subprime de EE.UU., seguida de un goteo incesante de insolvencias bancarias, una severa contracción de los préstamos bancarios y una alarmante falta de liquidez monetaria y de confianza en las instituciones financieras.
 
A ello se sumaría la instauración del consumismo compulsivo en los países desarrollados, favorecido por el bombardeo incesante de la publicidad, el uso irracional de las tarjetas de plástico, la concesión de créditos instantáneos con sangrantes intereses y la invasión de una marea de productos manufacturados de calidad dudosa y precios sin competencia, provenientes de los países emergentes, pues la obsesión paranoica de las multinacionales apátridas o corporaciones transnacionales, por maximizar los beneficios, (debido al apetito insaciable de sus accionistas, al exigir incrementos constantes en los dividendos), les habría inducido a endeudarse peligrosamente en aras del gigantismo, mediante OPAS hostiles e intensificando la política de deslocalización de empresas a países emergentes, en aras de reducir los costes de producción, (dado el enorme diferencial en salarios y la ausencia de derechos laborales de los trabajadores).
 
Finalmente, el brutal incremento del consumo de materias primas y productos elaborados por parte de los países emergentes, (debido a sus espectaculares crecimientos de los PIB anuales en el último decenio) coadyuvado por la intervención de los brokers especulativos, ha conllevado una espiral de aumentos de precios imposibles de asumir por las economías del Primer Mundo, (al no poder revertirlas en el precio final del producto dados sus altos costes de producción) y como consecuencia, se ha producido una sensible pérdida de su competitividad, estancamiento de sus exportaciones y aumento de los Déficits por Cuenta Corriente y Deuda Externa, dibujándose un escenario a cinco años en el que asistiremos a la implementación del proteccionismo económico, con la consiguiente contracción del comercio mundial, subsiguiente finiquito a la globalización económica y retorno a escenarios económicos de compartimentos estancos.
 
Cartografía de la economía mundial: En los países desarrollados, el finiquito del consumismo compulsivo imperante en la pasada década, provocado por las tasas de paro galopantes y la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores unido al deterioro progresivo de las condiciones laborales, provocará frecuentes estallidos de conflictividad laboral y agudización de la fractura social de los países desarrollados, quedando diluidos los efectos benéficos de sus anunciadas medidas sociales al dar por finiquitado el estado asistencial, lo que obligará a amplias capas de la población a depender de los subsidios sociales.
 
Además, el esperado anuncio de la Fed del final de la implementación de medidas cuantitativas (Quantitative Easing) para incrementar la base monetaria, podría provocar un nuevo crash bursátil mundial pues el nivel suelo de las Bolsas mundiales, (nivel en el que confluyen beneficios y multiplicadores mínimos), se movería en la horquilla de los 8000 y 9000 puntos en Mercados Bursátiles como el Dow Jones, (a años luz de los estratosféricos techos actuales, rememorando valores de octubre del 2008), estallido que provocará la consiguiente inanición financiera de las empresas y subsiguiente devaluación de sus monedas para incrementar sus exportaciones.
 
Dicho estallido bursátil tendrá como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado (como ocurrió en la crisis bursátil del 2000-2002) y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras , frecuentes estallidos de conflictividad laboral e incrementos de la tasa de paro hasta niveles desconocidos desde la época de la II Guerra mundial aunado con incrementos espectaculares del déficit Público y de la Deuda Externa y estancamiento de la crisis económica global.
 
En cuanto a los países emergentes (BRICS, México, Corea de Sur y Tigres asiáticos), sufrirán un severo estancamiento de sus economías con crecimientos anuales del PIB cercanos al 5% (después de un decenio espectacular con tasas de crecimiento superiores a los dos dígitos), debido a la brutal constricción de las exportaciones por la contracción del consumo mundial y a la elevación de los parámetros de calidad exigidos por los países del Primer Mundo, implantación por los países emergentes de leyes laborales y medioambientales más estrictas , lo que conllevará una drástica reducción de sus Superávit.
 
Asimismo, deberán padecer tasas de inflación desbocadas, debido al rally alcista de los precios del crudo y a la necesidad imperiosa de importar cantidades ingentes de alimentos para abastecer a sus habitantes ante la alarmante carestía de productos agrícolas básicos para su alimentación, lo que acelerará la agudización de la fractura social, el incremento de la inestabilidad social y un severo retroceso de sus incipientes libertades democráticas .
Respecto a los países del Tercer mundo, el estrangulamiento de sus exportaciones y la depreciación generalizada de sus monedas a causa de la severa crisis económica global plasmada en la contracción de la demanda mundial de materias, obligará a una gran parte de su población a vivir por debajo del umbral de la pobreza al sufrir tasas de inflación desbocadas cercanas a los dos dígitos e incrementos espectaculares de la Deuda Exterior,
Así, el cambio de patrones de consumo de los países emergentes, el rally alcista de los precios del crudo (rondando los 120 $) aunado con inusuales sequías e inundaciones y la aplicación de restricciones a la exportación de los principales productores mundiales para asegurar su autoabastecimiento, conseguirá desabastecer los mercados mundiales de productos agrícolas básicos para la alimentación (trigo, maíz, mijo, sorgo y arroz) , elevar sus precios hasta niveles estratosféricos y provocar una nueva crisis alimentaria mundial.
 
Dicha crisis irá "in crescendo" hasta alcanzar su cenit en el horizonte del 2.018 y afectará especialmente a las Antillas, América Central, México, Colombia, Venezuela, Egipto, Corea de Norte, India, China, Bangladesh y Sudeste Asiático, ensañándose con especial virulencia con el África Subsahariana y pudiendo pasar la población atrapada en la hambruna de los 1.000 millones actuales a los 2.000 millones estimados por los analistas.
 
Germán Gorraiz López
 Analista internacional
 
http://www.alainet.org/active/67537

sábado, 28 de septiembre de 2013

Más caramelos de cianuro

Por: Simón Andrés Zúñiga

Sin lugar a dudas, la dolarización y la flexibilización cambiaria son propuestas contra el pueblo trabajador y caramelos de cianuro para la revolución chavista. Algunas voces interesadas provenientes del imperio y otras locales que se convierten en caja de resonancia, atrapan ingenuos compradores de estos paliativos tóxicos. Y lo que llama más la atención es que la alternativa de flexibilización del mercado cambiario viene del Ministerio de Finanzas, quien propone reabrir el mercado permuta bajo nuevas reglas de juego. 

Anteriormente habíamos señalado dos propuestas que se presentan como “alternativas de solución” ante el inclemente ataque cambiario que está sufriendo la economía venezolana: la dolarización y la flexibilización cambiaria[1]. La dolarización, tradicionalmente ha sido propuesta por economistas ultramonetaristas, y por tanto está destinada a eliminar la capacidad soberana de hacer política económica, sujetándonos a los mandatos del banco central del imperio estadounidense (llamada la Reserva Federal); además de contribuir eficientemente con el objetivo de desmantelar el proceso político chavista, ridiculizando las propuestas revolucionarias de integración económica latinoamericana impulsadas por Chávez.

La dolarización no resuelve de fondo el problema de la inflación. En Argentina, durante el Mandato de Carlos Saúl Menen se mantuvo la ilusión monetaria de baja inflación e incluso de deflación. Pero, los trabajadores y los sectores medios de ingresos, vieron como gran parte de sus familias pasaron a formar parte de los pobres y de los nuevos pobres.

El profesor Luis Salas ha sido certero en su crítica sobre la carga ideológica (manipuladora) del concepto “inflación”[2]. Los argentinos experimentaron en carne propia cómo teniendo una inflación de un dígito (por debajo de 10%) durante la época de la convertibilidad (1 Peso = 1 Dólar), los trabajadores no podían comprar la canasta básica, parte de la clase media pasaba a ser “nuevos pobres”, mientras el capital financiero danzaba en una acumulación desenfrenada y en una bestial fuga de capitales.

La flexibilización basada en el mercado permuta y la libre flotación

En el actual contexto de confrontación política, donde los sectores económicos dominantes del capital están sitiando al Gobierno, para arrebatarle el control de la renta petrolera a través de un ataque especulativo, la opción que asoma el Ministerio de Finanzas tiende inevitablemente a convertirse en una poción mortal.

La flexibilización de la política cambiaria, basada en la flotación del tipo de cambio en un mercado capturado por el capital financiero, puede ser un remedio que, en vez de aliviar la enfermedad la agravará. El afectado directo y principal será la clase trabajadora, aquellos que no tienen el poder de ajustar el salario ni de ajustar los precios de los bienes de acuerdo a sus necesidades.

El segundo afectado, en simultáneo, será el Gobierno, quien verá perder aceleradamente el apoyo de las masas, ya golpeadas por diez meses de altos incremento de precios[3]. A pesar del aumento del salario mínimo, el ataque especulativo de la burguesía y los ajustes de precios “controlados” están pulverizando el ingreso familiar de aquellos cuya única fuente para reproducir su vida material, son los sueldos y salarios. El cuadro de tensión social se agrava con la estrategia de desabastecimiento programado por la burguesía y apoyado por la ineficiencia de la burocracia estatal.

El mercado permuta ¿es la solución?

El Gobierno está confiando en que la estrategia del experto Ministro de Finanzas, basada en la reapertura del mercado permuta, logrará domeñar el poder del mercado negro y con ello detendrá el incremento de la brecha cambiaria.

La tesis que está detrás de esta jugada, parte del supuesto que como no pudiste con el enemigo, lo legalizas y lo organizas bajo tu tutela. Por eso van a resurgir las casas de bolsa que el Comandante Chávez mandó a cerrar. En aquél momento se proscribieron porque estaban jugando como bebitos inocentes a la especulación. Por ejemplo, se dice que algunas de ellas, a través de un software, se ponían de acuerdo e incrementaban artificialmente el tipo de cambio permuta.

También el Ministro ha declarado que, en principio, el mercado permuta lo manejarán los grandes bancos privados. No está muy claro, por tanto, si será un “mercado” donde operarán los bancos privados y las casas de bolsa.

Luego, basados en las fuerzas de la oferta y la demanda de dólares que suministrarán PDVSA y el Banco Central, el tipo de cambio libre (ya no será paralelo) se estabilizará en un precio aceptado por todos. Confían, con fe ciega, que el sector privado (grandes oferentes de dólares) se acercarán para ofrecer y demandar al precio que considerarán justo.

Parece que los componentes de la poción mágica, están todos dosificados para producir una cura al actual padecimiento, y ojalá así sea aunque la historia reciente nos genera serias dudas.

Una poción que puede ser un remedio o un veneno

De acuerdo a la Wikipedia “En las leyendas, las pociones mágicas son bebidas que sirven para curar, para hechizar, o para envenenar. Son los magos, los hechiceros, y las brujas, quienes preparan las pociones, y para ello emplean la magia junto con la mezcla de ciertas sustancias[4]”.
Hay un conjunto de interrogantes acerca de las limitaciones que enfrentará el esquema cambiario propuesto, en cuanto a su capacidad el precio especulativo del dólar y facilitar el acceso a los que realmente lo necesitan para un uso realmente productivo y no especulativo. Entre estas limitaciones podemos resaltar las siguientes:

1.     La poca liquidez de las reservas internacionales

 La principal restricción que presentará el mercado permuta, y cualquiera de los esquemas cambiarios (incluyendo CADIVI y SICAD), es que el BCV tiene bajos niveles de liquidez. De acuerdo a la versión de la firma Econométrica, el BCV está rondando en niveles críticos de reservas operativas (unos 1.000 millones de dólares)[5]. Si consideramos que estos economistas de la derecha tiene infiltrado al BCV, esta información puede tener un alto grado de veracidad.

En los últimos tres años, desde que el actual Ministro de Finanzas presidió el BCV, las reservas internacionales comenzaron una caída en picada mientras que las operativas se mantuvieron en niveles críticos. Esto ha hecho colapsar a CADIVI, hizo que el SITME no siguiera funcionado, y hace que el SICAD haga el ridículo teniendo que acudir a papeles del BCV.

PDVSA anunció que el mercado permuta será alimentado con su participación y con dólares aportados por las compañías extranjeras asociadas a la actividad petrolera. Esto podría ser una forma de aliviar la sequía de dólares del BCV, sin embargo hay que tener claro que esos dólares se venderán a un precio superior.

Para tener el poder efectivo sobre un mercado que funcionará bajo la filosofía de flotación sobre unas bandas, es necesario disponer de una fuerte capacidad de inyección de dólares, porque si no el precio de la divisa tenderá a acercarse al valor del actual mercado paralelo.

La inflación no se reducirá: porque, aunque el precio del dólar permuta afecta la fijación especulativa de precios de muchos bienes, hay una proporción de bienes que están fijados a una tasa de cambio menor. El mercado permuta legalizará una tasa de cambio superior, y el proceso de alineación de todos los precios se culminará con la mayoría de precios de toda la economía.

2.  Participación de agentes interesados en quebrar el proceso. Conflicto de intereses y la pugna distributiva

En el SITME se le dejó a la banca operar con toda libertad. Todo el mundo acusa al BCV como principal responsable del desvío de 20.000 millones de dólares en empresas de maletín. Mientras la banca privada hace silencio, esperando salir inmune ante esta acusación. Pero resulta que quien tenía el poder de asignar era la banca.

Con el funcionamiento del mercado permuta, además de reponer a las casas de bolsa, ¿se les dejará operar a la banca privada con la misma impunidad con que han participado en apropiación y la fuga de renta petrolera en los últimos años?¿Cómo se evitará que las funciones intermediación de la banca no entre en conflicto de intereses con las funciones de las casas de bolsa de la banca?

Actualmente, la banca tiene una participación activa en el mercado paralelo contribuyendo con el ataque cambiario. Una de las formas es a través de sus créditos en bolívares. Gran parte de los créditos que está dando la banca, son utilizados por los favorecidos para comprar dólares tanto en CADIVI, en el SICAD y luego revenderlos en el mercado paralelo.

Mientras exista una banca privada como la actual, y mientras ésta no tenga una supervisión efectiva por el Estado, ella será el principal obstáculo para el logro de la transición al socialismo.

3. La incompatibilidad entre la existencia del control cambiario y el mercado permuta

Otra contradicción que plantea el funcionamiento del mercado permuta es la existencia paralela del control de cambio. Actualmente, parte de la demanda de dólares que pasan por CADIVI son de algunos delincuentes que pagan 6,30 bolívares fuertes para revenderlos al precio del paralelo, es decir por más de 6 veces más de lo que cuesta. Con el mercado paralelo legalizado se legalizaría este proceso especulativo delictual. El mercado permuta, desde este punto de vista, puede ser la mayor operación de legalización de la fuga de capitales.

La presión que estos especuladores ejercen sobre CADIVI afecta, por tres vías, a las personas y a las empresas que realmente necesitan los dólares. En primer lugar, hacen que se retrase las aprobaciones de divisas necesarias para que la economía real continúe funcionando. En segundo lugar, desestimula toda inversión productiva creando un sesgo rentista especulativo que hace que no sea negocio el esfuerzo de invertir en la producción de bienes y servicios, frente al negocio del paralelo. Y en tercer lugar, la inflación que genera la manipulación ficticia del dólar paralelo, afecta los ingresos familiares y por tanto la capacidad de compra. Las empresas verán como su mercado se reducirá cada vez más ante la contracción de la demanda. Esto constituye un ciclo de inflación, caída de la demanda y destrucción de la capacidad productiva.

La actual directiva de CADIVI viene haciendo esfuerzos para disminuir la presencia de prácticas corruptas e ilegales. Son varias las acciones que se han tomado, desde que el Presidente Maduro anunció una nueva directiva. Uno no se imagina, basado en las detenciones de los últimos cinco meses, como venían operando estas mafias durante los últimos siete años. La indignación nos invade cuando se toma conciencia que estos mecanismos venían operando con la mayor impunidad.

Pero además de esta limpieza, el control de cambio necesita de dos cosas: 1) que se simplifiquen los trámites, que han facilitado la acción de cobradores de peaje; y, 2) que se le inyecte la liquidez necesaria para que se enfrenten los retrasos en el suministro de divisas a los que sí las necesitan.
En el primer caso, el presidente Nicolás Maduro ha anunciado la simplificación y agilización del sistema, lo cual va en sentido correcto. Es evidente que Cadivi se convirtió en una torre de alcabalas que alimentó dos monstruos: el mercado paralelo y la corrupción. Pero de ahí llegar a la conclusión que hay que eliminarlo, y sustituirlo por mecanismos de mercado, es una gran equivocación.

El control de cambio puede ser rescatable, y debe ser rescatado del foso donde lo metieron los aliados fácticos del capital financiero. Eso es posible y es necesario. Simplificando los trámites, mejorando los mecanismos informáticos de control previo y de control posterior, se evitará la muerte del control de cambio que irá en simultáneo con la muerte de la propuesta económica chavista.

Basta con un sistema integrado donde se puedan chequear en línea las cuentas de los solicitantes, el nivel de ingresos corriente, la situación fiscal, las transacciones en las aduanas y los registros de salida y entrada del país, entre otros aspectos es posible mejorar sustancialmente la administración cambiaria.

El Ministro también ha dicho que no se eliminará el control de cambio, pero la realidad ha sido otra: SITME, las notas estructuradas, las emisiones de bonos en dólares (PDVSA y Gobierno), el SICAD son la claudicación de facto del control, de cambio. Desde hace ocho años se empezó a minar las columnas del control de cambio, el SITME, la corrupción y la ineficiencia lo preparó para su ejecución.

Nunca hay que perder de vista que el control de cambio se originó como un mecanismo para arrebatarle a la burguesía el poder de apropiarse de los dólares, de fugarlos al exterior y de utilizar el tipo de cambio como fuente fundamental de su patrón de acumulación de capital[6].

Sin embargo, hay que estar alerta porque la estrategia del mercado permuta puede estar pensada para –deliberadamente- aplicarle la eutanasia al control de cambio y desaparecer a CADIVI. Actualmente, PDVSA no alimenta suficientemente al BCV con dólares, y el BCV se ve limitado a ofrecerle pocos dólares a CADIVI, y por tanto no se satisfacen adecuadamente las solicitudes pendientes. Si PDVSA aporta los dólares al permuta, esto agravará la situación de reservas internacionales líquidas del BCV, por tanto la cuota de CADIVI será gradualmente más pequeña o se mantendrá constante.
De la reflexión anterior se desprende un dato importante, ¿Por qué PDVSA ahora sí venderá dólares con el mercado permuta si actualmente le está vendiendo pocos dólares al BCV?… Una de las respuestas más lógicas es que PDVSA se beneficiará con un dólar más alto, es decir que tendrá más bolívares por cada dólar, que los bolívares que obtiene vendiéndole los dólares al BCV. Pero eso es un arma muy afilada y de doble filo. Este interés particular termina por afectar a aquellos que viven de un ingreso fijo.

La propensión de la industria petrolera a favorecer las devaluaciones, ha sido un problema genético que se manifestó con fuerza en la Cuarta República, desviación propia de su condición de exportador. En la década de 1990, y especialmente en el mandato de Caldera, la PDVSA de Luis Giusti y de Ramón Espinaza (Gente del Petróleo), confabulaba junto con el Banco Central para justificar las devaluaciones, que les resolvía su problema de caja. De tal forma que le pagaba impuestos al Gobierno, con los bolívares sangrientos obtenidos por la devaluación.

Nos cuesta creer que la actual PDVSA esté comportándose de la misma manera de forma premeditada. PDVSA es el segundo bastión que quiere recobrar la burguesía, luego de lograr desmontar parcialmente el control de cambio. Es importante que la dirigencia actual de PDVSA, tome conciencia que la defensa de la soberanía de la industria incluye defender el bolívar y el control de cambio contra la estrategia de la burguesía financiera de recobrar el control tanto del lugar donde se origina la renta (PDVSA) como uno de los mecanismos a través del cual se distribuye la renta petrolera (el control de cambio y el tipo de cambio)

4. La flexibilización cambiaria no sólo NO solucionará el problema sino que lo agravará

El anterior mercado permuta, dirigido por las casas de bolsa, junto con la descontrolada emisión de bonos en dólares, además de los mecanismos de sobrefacturación ha sido uno de las venas abiertas de la economía Venezolana, que participó en la fuga de dólares y la especulación cambiaria. Fue por eso que Chávez autorizó su intervención, que resultó en eliminación.

Ya los actores involucrados en este negocio tienen un prontuario muy reciente, ahora se les está dando una oportunidad, y de esta forma van a regresar no como culpables sino como salvadores.

El ministro Merentes piensa que ayudando al alacrán a cruzar juntos el río, este bicho no lo va a picar. Está en la naturaleza de los tahúres de las casas de bolsa y de la banca privada, ofrecerse como viaducto para la fuga de capitales y la especulación. Está en su naturaleza la especulación como está en la naturaleza del alacrán hundir la ponzoña hasta de quien lo ayuda a cruzar el río.

El mercado permuta puede ser exitoso en el logro de estabilizar el tipo de cambio paralelo, si se cumple con las condiciones de: a)    Suficiente liquidez en dólares; b)     Una altísima regulación y vigilancia de las casa de bolsa y de los bancos involucrados; y, c)      Los mecanismos de control previo y control posterior que anunció el presidente Maduro hace ya unos meses.

Sin embargo, a pesar lograr el equilibrio o la estabilización a un precio del dólar (que será alto), no sólo puede terminar consolidando una correa de trasmisión de la fuga de capitales, como ya se dijo, sino que por definición el precio que se ajustará a la baja será el salario de los trabajadores.
Cualquier política de flotación o de deslizamiento que se base en una “ingenua” creencia de los mecanismos del libre mercado, terminará afectando a los trabajadores.

El deslizamiento del tipo de cambio significa un abaratamiento del costo de reproducción de la fuerza de trabajo que pagan los capitalistas, por tanto es una forma de aumentar la plusvalía absoluta. Claro un economista formal, educado en la ideología de la economía neoclásica saldrá defendiendo la libre flotación porque de esta forma la economía (en realidad el empresario capitalista) está manteniendo su competitividad internacional. Pero lo que oculta este razonamiento, es precisamente el mecanismo por el cual la devaluación y el aumento de los precios representan dos momentos de la pugna distributiva entre el capital y el trabajo.

También la devaluación beneficia a aquellos que tienen ingresos o activos valorados en dólares. Cada vez que se devalúa los exportadores privados tendrán más bolívares; el flujo de caja de PDVSA recibirá una cantidad de bolívares adicionales para pagar impuestos al fisco nacional, pagar las remuneraciones a los trabajadores, pagar las inversiones en el sector; la banca privada tendrá más bolívares que se verán reflejados en sus utilidades; igual pasa con la banca pública donde sus tesorerías celebran los ingresos adicionales que reciben por la devaluación; el Banco Central verá cómo mejorar sus estados financieros. La devaluaciones sustanciales son un festín para algunos, pero un trago amargo para otros, para los perdedores: la totalidad de la masa laboral y para el todo la economía en su conjunto. Lo que resulta bueno individualmente, termina siendo perjudicial para el conjunto. La cultura de la devaluación representa el triunfo del egoísmo sobre el interés nacional, la asfixia de la Patria por la voracidad rentista y especuladora de los que tienen el poder económico suficiente para influir sobre el precio del dólar.

En nuestro caso, las devaluaciones anunciadas por el gobierno iban acompañadas por aumentos de salarios mínimos y de los ingresos familiares por concepto de misiones. Esto permitía cierta compensación. Sin embargo, las devaluaciones que últimamente se han realizado tanto del Gobierno (47%) como de la burguesía (530%) han desatado un espiral de aumento de precios que está pulverizando los ingresos de las familias trabajadoras.
Estamos en un escenario parecido al de febrero, los ataques especulativos han acorralado al Gobierno, que no tomó decisiones a tiempo y lo obligaron a devaluar sustancialmente, incluso cuando no había condiciones financieras que justificaran esa devaluación.

El actual presidente del BCV, el economista Eudomar Tovar, siendo Vicepresidente de esta institución, declaró una semana antes de la devaluación que: “No hay condiciones para aplicar una medida cambiaria. Nosotros cerramos con un superávit nuestra balanza de pagos , estamos fortaleciendo eso, y vamos a seguir trabajando para que se fortalezca nuestra economía”[7].

El presidente actual del BCV, tenía toda la razón en ese momento (una semana antes de la devaluación del 08 de febrero), pero se impuso una decisión que se ha convertido en el mayor error político (además de económico) del chavismo. Actualmente pasa lo mismo, el Gobierno maneja una posición externa de dólares, suficiente para enfrentar esta coyuntura adversa[8], pero se ha tardado de tomar decisiones y el dólar paralelo se ubicó en un umbral que hará que el precio del mercado permuta, beneficie a los poseedores de dólares y joda a los trabajadores. Algunos tahúres amarillos y rojos se frotan las manos para participar en ese festín.

 Notas

[1] Ver http://www.aporrea.org/tiburon/a173951.html

[2] Ver la serie de artículos de Luis Salas, llamados “Es la inflación el principal problema de la economía venezolana”…En http://surversion.wordpress.com/2013/05/05/es-la-inflacion-el-principal-problema-de-la-economia-venezolana-reflexiones-de-economia-politica-en-torno-a-un-problema-muy-mal-planteado-primera-parte/

[3] Desde el mes de octubre del año pasado, se aceleró un ataque especulativo al tipo de cambio, que inició un proceso de aceleración de precios, que se mantiene hasta ahora (septiembre de 2013).

[4] Ver http://es.wikipedia.org/wiki/Poci%C3%B3n

[5] Ver http://www.elmundo.com.ve/noticias/economia/politicas-publicas/econometrica--mercado-permuta-sera-restringido-y-l.aspx

[6] Comparto plenamente el enfoque que sostiene que el problema cambiario actual debe analizarse desde la perspectiva de la pugna distributiva entre el capital, que trata de apropiarse (privatizar) la renta petrolera y mandarla al exterior. El documento publicado por Marea Socialista esta semana es una lección de pedagogía de cómo analizar un problema económico desde el punto de vista de los intereses del pueblo chavista trabajador. Recomiendo su lectura en http://www.aporrea.org/trabajadores/a173971.html

[7] Ver en http://www.elmundo.com.ve/noticias/economia/banca/el-bcv-aseguro-que-no-habra-devaluacion.aspx#ixzz2g3gRuGhj

[8] Ver en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=173679&titular=venezuela-no-tiene-problemas-de-reservas-l%EDquidas-ratifica-bloomberg-

Simón Andrés Zúñiga: Economista venezolano, forma parte del colectivo Sociedad de Economía Política Radical

Fuente: http://alainet.org/active/67712

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Los raspa ollas de aquí y de allá: [...] "¡que muera la corrupción!"

Javier Biardeau R.

No cuesta mucho hilar los acontecimientos que se desataron en diferentes ámbitos tras la fatal recaída del Presidente Chávez (luego de entregarse en cuerpo y alma a la campaña electoral que lo llevo a la victoria del 7 de octubre del año 2012). Apareció un prototipo-humano que le importa poco el “país” y que prefiere optar por la ambición desmedida ante las circunstancias sobrevenidas: el raspa olla.

Las informaciones privilegiadas de aquellos sectores que han conformado históricamente un multifacético segmento de acumuladores delictivos de Capital (Federico Brito Figueroa dixit), los colocaron en una objetiva posición de ventaja dada la “asimetría de información” para lanzarse a una nueva aventura de rapiña, saqueo y piratería sobre el dinero-renta petrolera que merece ser utilizado para crear prosperidad y bienestar para todo el pueblo venezolano. Pero engordaron los bolsillos particulares.

Al parecer, estamos en un caso bastante patético de acumulación por desposesión (David Harvey dixit); es decir, utilizar todos los métodos de saqueo propios de la acumulación originaria de Capital (Marx dixit), para mantener, reproducir y oxigenar la racionalidad histórica inmanente del sistema capitalista y de sus actores de reparto: “dueños del circo, capataces y payasos”.

Porque en esta novela hay protagonistas y actores de reparto, y la famosa individualización de responsabilidades que se utiliza en la lógica jurídica se enfrenta a una cadena de complicidades en el sistema nacional de la corrupción institucionalizada.

No es la primera vez en nuestra historia que se utiliza como punto de arranque la captura y apropiación del ingreso fiscal petrolero de todos los venezolanos y venezolanas para engordar los bolsillos de la burguesía parasitaria: llámese “amarilla” o “roja-rojita”. Este es el sacrosanto misterio que motiva no publicar la lista del SITME del año 2012.

Se trata de un capítulo más de la telenovela del Viernes Negro y de RECADI, donde la devaluación, la inflación y la fuga de capitales, se atan para enriquecer a pocos y empobrecer a muchos. El problema es que esos pocos han creado un sistema de complicidades donde se mojan los intereses políticos de aquí y de allá: “Elemental, mi querido Watson.”

Y el pronóstico es negativo: no caerán peces gordos ni dueños del circo, sino tontos útiles y víctimas propiciatorias para calmar a las tribunas. Habrá muchos potes de humo. Es decir, payasos y más payasos. Nada de dueños de circo. Pues el circo financia la política. Los negocios controlan la política, Como decía Marx, en el capitalismo: “(…) el gobierno del estado no es más que la junta que administra los negocios comunes de la clase burguesa”. ¿Cuáles son los negocios comunes de la clase dominante? Un solo lema: ¡Acumulado, acumulad…como sea acumulad! Y en el contexto del rentismo-extractivista (exportación de materias primas), la acumulación por desposesión toma amplio relieve.

En el contexto de la crisis capitalista mundial, la acumulación por desposesión tiene por objetivo mantener el sistema actual, repercutiendo en los sectores empobrecidos la crisis de sobreacumulación del capital. Es decir, hacer más pobres a los pobres y más ricos a los ricos. Existen al menos cuatro prácticas que caracterizan la acumulación por desposesión, principalmente: la privatización, la financiarización, la gestión y manipulación de las crisis y redistribuciones estatales de la renta hacia la “oligarquía del dinero”.

Ya la crisis bancaria del año 2009 anunciaba los perfiles del charco político-financiero, dando cuenta del peligroso maridaje entre el Capitalismo de Estado y las fracciones del capital comercial-financiero. A la burguesía parasitaria le conviene obviamente el uso demagógico (el mareo ideológico) de la palabra “socialismo”, solo para obtener riquezas, prebendas y privilegios.

Si el “socialismo” es simplemente un recurso retórico para “marear rebaños electorales”, entonces la revolución bolivariana está atrapada en tres campos minados: a) el campo minado del Capitalismo de Estado, por una parte, una matriz desarrollista-populista de carácter neo-adeco; b) el campo minado de los doctrinarios del socialismo burocrático, cuya matriz es una extraña mezcolanza entre el estalinismo más ramplón, y el seguidismo ideológico-político a las nostalgias heroicas la revolución cubana; c) la tercera matriz es más profunda, es el mantenimiento del saqueo, pillaje y robo del ingreso fiscal petrolero para engordar los bolsillos de las personificaciones concretas del Capital, de aquellos sectores que apelan a aquel personaje del cómico “Joselo” cuando volteaba el cuadro del circunstancial “jefe de estado y partido de turno”, pues podía ser adeco o copeyano (¡qué más da!) si lo importante era mantener el “negociado”: acumulad, acumulad…como sea acumulad…

En otro contexto (URSS), la conversión del Partido-Estado soviético en Capitalismo de mafias (de camarillas políticas a mafias económicas), cuyo origen fue el traspaso del control de los activos estatales desde los miembros de la alta burocracia del estado soviético, altos funcionarios del partido, altos cuadros del estamento militar, policial, junto a sus servicios de inteligencia a los nuevos capitanes de la privatización, la financiarización, la gestión de las crisis y la redistribuciones de la renta hacia una nueva fracción de la “oligarquía del dinero”. ¿Y dónde están los anteriores camaradas miembros del extinto PCUS? En la “nueva clase capitalista rusa”.

Por tanto, es tan peligrosa para la revolución la existencia de la “burguesía amarilla” como la existencia de la llamada “boli-burguesía” (http://www.aporrea.org/ideologia/a43649.html), obviamente si se trata de una “revolución”. Porque un gobierno neo-populista puede ser funcional a los intereses de los nuevos grupos económicos de poder y sus gestores o padrinos políticos. De manera que la condición de posibilidad de este tipo de corrupción es la corrupción ético-política (Dussel dixit).

Sería profundamente ruinoso para la revolución bolivariana, que todo este debate sobre “la corrupción” se rodee de un clima de impunidad ante casos concretos de malversación o corrupción de cuello “amarillo” o “rojo-rojito”, generando ambientes de complicidad, pues lo que está en juego es la propia fibra ético-cultural, moral, del proceso iniciado como una corriente de lucha contra la corrupción desde sus orígenes aquel 4 de febrero de 1992. Y está siendo ruinoso. Los “raspa ollas” montan también sus tinglados para las elecciones de alcaldías: nuevo circo político-electoral si no se ataca a fondo la corrupción.

Decíamos en otros artículos que era conveniente referirse a los trabajos de Domingo Alberto Rangel (DAR) quién señalaba (en artículos en el año 2006 como Correo del Caroní y El Carabobeño): “En la Europa clásica, la burguesía creaba al Estado, aquí en Venezuela el Estado crea a la burguesía. Desde 1900 hasta el día de hoy, cada fracción burguesa surgida en los horizontes sociales de nuestro país ha sido obra del Estado”.

Domingo Alberto Rangel planteaba que bajo un Estado opulento, corrompido y caprichoso, podía convertirse en doce horas que necesita la luz de los cielos para alternar con las sombras, a un "peladito cantinflesco" en un “personaje aristocrático”. Desde hace cien años los sucesivos cabecillas de nuestra oligarquía han sido producidos por una incubadora milagrosa: la Tesorería Nacional. Es decir, son creación tipo Frankestein del presupuesto nacional.

Decía DAR el 20 de abril de 2006 (Correo del Caroní)). “La oligarquía bolivariana es el más reciente brote de la vieja plantación burocrática venezolana”. De manera que a la oligarquía histórica, se le agregan nuevos grupos privilegiados. Para DAR, “La celeridad en la creación de esa oligarquía se explica por la coincidencia de tres factores en el régimen bolivariano. El primero, la abundancia fiscal que comenzó en 1999, cuando Chávez encontró el petróleo en nueve dólares el barril y de inmediato vino la racha alcista que luego lo colocaría en sesenta y dos dólares y que, aunque atenuada, aún dura. Es cierto que los cincuenta dólares de hoy, reducidos a monedas de igual paridad, resultan muy inferiores a los de 1980, pero es evidente o innegable que a Chávez le ha correspondido una mejor experiencia de precios petroleros que a Caldera o al segundo período de Pérez. De todas maneras, la economía petrolera ha vivido un lapso de prosperidad que se traduce en abundancia fiscal. El segundo factor que ha propiciado el enriquecimiento acelerado de algunos cabecillas del oficialismo, es el descaro de clase. Entiendo por descaro de clase aquella ligereza moral, aquella desenvoltura rapaz que caracteriza a los plebeyos cuando de súbito cambia su suerte en la vida. En el fondo de todo plebeyo hay un trepador, o mejor, todo plebeyo es un trepador. El oficialismo se ha formado de plebeyos que en el sistema político o en los cuerpos militares veían con codicia, pero con frustración, el festín que saciaban adecos y copeyanos. (…) El tercer factor es la tolerancia, casi alcahuetería, diríamos, con que Venezuela siempre toleró y hasta aplaudió a los ladrones de su Tesoro Nacional. ¿Acaso no fue popular Páez que pasó de peón de sabana a latifundista por la hazaña de su lanza? ¿Y Guzmán, Crespo y Panchito Alcántara, no gozaron las mieles del prestigio popular? Un caudillo que robe siendo plebeyo y que siga conservando su cultura de plebeyo es algo que embelesa a los venezolanos.”

En el tono de DAR se transpiraba cierta fatalidad cultural: “Un caudillo que robe siendo plebeyo y que siga conservando su cultura de plebeyo es algo que embelesa a los venezolanos”. Viniendo de un ex ADECO era comprensible que nos recordara como la subcultura de la adequidad había construido la figura del “corrupto igualitario”: roba, pero deja robar. ¡Ay compadre, no me des, ponme donde haiga! El asunto es que la “corrupción igualitaria” es la base de sustentación de la pirámide de “corrupción de cuello blanco”, construyendo lealtades y complicidades: ¿Quién manda aquí? ¿Quién es el chivo que más mea? Como diría Briceño Guerrero en la corrupción se entremezclan los discursos salvajes, mantuanos y de la Europa segunda. Rencores inveterados, jerarquías señoriales, compadrazgos, padrinazgos y todo para acumular, acumular, acumular…

No se trata de levantar un discurso moralista sobre la corrupción, pues como diría Maquiavelo tiene usos no tan santos y eficaces para alcanzar, mantener y aumentar el poder. Pero la corrupción del poder puede atentar contra el propio poder. It is the cuestion. Por eso, los poderosos se lanzan a atacar a la corrupción, buscando un saldo político de legitimidad. Algunos como bandera, otros para capturar algunos payasos, pero ¿Se quiere desmontar el circo? ¿Se quiere atacar de raíz la corrupción? Lo dudo. En el capitalismo realmente existente y en el socialismo burocrático la corrupción siguió campeando porque la raíz está en la máxima: acumulad, acumulad, como sea, acumulad. Y mientras sea acumulad, y existan poderosos incentivos institucionales para hacerlo con medios poco honestos, se mantendrá el sistema nacional de corrupción. No es casual que DAR escribiera un texto bajo el título: ¡Aquí quien manda es el hampa! El hamponato de los raspa ollas es parte del país podrido. Rafael Pocaterra hubiese encontrado mejores personajes en la picaresca contemporánea para escribir un nueva versión de “Memorias de un Venezolano en una época de decadencia”. ¿Huele a decadencia? Digamos que es un elemento del cuadro de contradicciones. NO todo está perdido, se anuncian tempestades…

De manera que al leer el artículo de Luis Brito García llamado “cajas negras” (http://www.aporrea.org/actualidad/a168600.html) uno queda con el sinsabor de si se trata de mezclar un mazo de cartas para que no exista ni orden ni concierto (¿Cuarta república o Quinta república?) o a apuntar directamente a la raíz del problema (continuidad de la cuarta en la quinta república). Obviamente es mi confusión:

“Remedo de las Manos Muertas son las Cajas Negras, en las cuales todo entra y nada sale, o viceversa. Como decía Bolívar, el crimen trabaja en la sombra. Para ir entrando en materia, recordemos que en 1973 subieron los precios del petróleo, el ingreso público aumentó cuatro veces, y en lugar de registrarlo en el Presupuesto, Carlos Andrés Pérez decidió ocultarlo en un Fondo de Inversiones, de donde se esfumó sin que nadie supiera cómo. Paralelamente, todos los funcionarios e instituciones se dedicaron a incrementar otra Caja Negra, la Deuda Pública cuyo monto nadie conocía, hasta que los acreedores aumentaron unilateralmente los intereses, y desde entonces vivimos contrayendo Deuda Pública para pagar la Deuda Pública. Las estrellas que van a morir revientan en una Nova; las Cajas Negras se despiden con una Explosión Social.”

Primera alerta: circulo vicioso del endeudamiento, medidas de ajuste neoliberal y estallido social. ¿País rico o país pobre? ¿País pobre o pobre país? Lamento del discurso salvaje o necesidad de utopías revolucionarias para voltear el desorden existente, un nuevo pachakuti, en medio de las huestes caribes. ¿Quién sabe?

“Recordemos la PDVSA de la Cuarta República, cuyo director Luis Giusti declaró que la empresa que manejaba la principal riqueza de la República, no rendía cuentas porque “no había interés” en saber lo que pasaba adentro. Sí que lo había, y el intento de saberlo costó un golpe de Estado, un cierre patronal y un sabotaje petrolero que reportaron para Venezuela pérdidas de más de 15.000 millones de dólares. Mientras más se tarda en abrir una Caja Negra, más cuesta.”

Segunda alerta: ¿Seguirán siendo las cuentas de la PDVSA en la Quinta República ahora “bolivariana, antiimperialista, socialista y chavista” unas cuentas in-auditables para la contraloría social? Pues sí: “mientras más se tarda en abrir una caja negra, más cuesta.”

“Lo primero que la Estrella Negra deja de emitir es luz; lo primero que deja de presentar la Caja Negra son cuentas. Hacia 2006 el ministro del Trabajo me confió que no había una sola cooperativa que se pudiera considerar exitosa o modélica. Conocí muchos ejemplos. Entregado el dinero por el gobierno, el sabio administrador encontraba forma de invertirlo en camionetones o en ruinosos contratos que transferían todo a parientes o amigos. El efectivo siguió desvaneciéndose sin controles ni sanciones ni resultados. Igual mecanismo facilitó la desaparición en importaciones ficticias de más de 20.000 millones de dólares otorgados por el Sistema de Transacciones en Moneda Extranjera (SITME). La conducta que es recompensada tiende a repetirse.”

¿Dijo usted 20.000 millones de dólares del SITME? ¿Uno se pregunta si existe una verdadera indignación nacional ante semejante cifra? Pues no, el proceso de des-sensibilización progresiva propio del olvido selectivo ha generado la naturalización de eso que es sencillamente “indiferente”: ¡Me sabe a casabe! Los indignados son de España, aquí hay dignificados indiferentes.

El Presidente Maduro tiene toda la razón cuando advierte “La corrupción se va a tragar a la patria si no se le hace frente”. Los opinadores de oposición le replican: ¡Tarde piaste, pajarito! ¿Te habló el pajarito?

De manera que si “Todo corrupto es antichavista, es capitalista así se ponga una boina roja”, entonces la tarea es en extremo delicada y complicada, pues una cosa es un tumor encapsulado y otra una metástasis en todo el cuerpo social. ¿Quién tiene el verdadero diagnóstico para aplicar el mejor tratamiento? Se buscan expertos con alta eficacia en la cura, nada de yerbateros de poca credibilidad entre sanaciones comprobables. ¿O sí? ¿Aspiramos a un Milagro?

El Ministro Giordani públicamente reprochó el mal uso del Sitme por parte de empresarios. Eso apareció en los titulares de la prensa escrita, y reaparece en algunos recuadros cada vez más chiquitos de la prensa. Y desapareció luego por arte de magia. Fue tragado por un agujero negro que se llama el uso político del olvido selectivo. Cada 30 años nos lavan la memoria: ¡Aquí no ha pasado nada, es hora de inventar la rueda y el agua tibia! Socialismo sin memoria, capitalismo sin memoria, fascismo sin memoria, la rueca gira y gira, la molienda de carne humana devora las posibilidades.

El ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, señaló en aquel momento que el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), "fue una cobija para los banqueros venezolanos, y por esa razón fue eliminado". Las declaraciones fueron realizadas en el contexto de la presentación de su libro “Memorias de lo cotidiano” en Filven 2013, que se celebró en el Teatro Teresa Carreño.

Mi abuela decía que uno se arropa hasta donde llega la cobija, pero la cobija de los banqueros aún no sabemos que dimensiones tenía…o tiene.

También Giordani reprochó la creación de un sistema alternativo de divisas, al comentar que "ahora piensan en un sistema alternativo a ver si se siguen llevando los reales". Esta frase no debe olvidarse selectivamente: “Se siguen llevando los reales”, pues con el Sitme la fuga de capitales engordo las cuentas de algunos raspa olla en el exterior: "(…) se fueron del país más de 5 mil millones de dólares".

Eduardo Galeano nos ayuda a mantener esa nostalgia por lo que se llevaron, a ese “saqueo de los banqueros” no le sigue ninguna orden de “disparen a matar” como aquel 27 de febrero de 1989, más bien hasta indultos bajo cuerdas salen, entretelones, pillerías jurídicas. ¿Cómo puede hablarse de revolución si todavía la oposición canta a Yordano “Por estas calles”? Ciertamente, son manipulaciones del imperio, pero el síntoma es la manifestación de una enfermedad. El Imperio manipula síntomas, ¿Quién cura las enfermedades?